sábado, 29 de junio de 2013

No.

Tengo que resignarme a entender
Que ellos no son mis amigos
No me quieren
Ni se preocupan por mí

No son mis amigos
Y nunca lo serán.

Yo te pedí esto.

El tiempo está corriendo, A.
Hace ya más de dos meses A.
No hemos tenido más que alegrías juntos, A.
Pero... Dos meses no son nada.
El problema es que has venido aquí, todas las semanas, durante dos meses.
Y me has abrazado, todos los días que me has visto, por dos meses.
Me has tomado la mano por dos meses
y siguen pasando, todos est...
Todos estos meses.
Van a seguir pasando...
Y cuando vos no estas,
Lloro.
Porque tengo miedo.
Estoy temblando,
Tengo miedo.
La sensación de bienestar, 
Tan inmensa, desorbitante.
Se va con vos.
No me preguntes porque tengo miedo.
Abrazame, por favor.
Y no te vayas más.

Otra vez

No sé si quiero escribir al respecto. Lo que si quisiera, es entender. Me da igual tu rutina, no te quiero para mí. No tengo ganas de besarte, nada de eso me atrae de ti. No quiero tu cuerpo, no quiero tu angustia, no quiero tus besos en las esquinas oscuras. ¿Por qué querría algo de eso? No. No estamos hablando de eso.
Pero... No sé. No entiendo. Quiero saber que estas bien, quiero que me hables con respeto, quiero que no te enojes conmigo. Quiero que confíes en mí.
Eso suele suceder en las amistades, ¿Verdad?
Pero será que no podemos tener eso porque compartimos un (frío y triste) pasado, ¿Verdad?
Y al fin de cuenta. Aunque yo cierre la puerta, vos vas a tocar el timbre igual, ¿Verdad?
Si no te gusta, o te molesta, ¿Por qué después buscas acercarte a mi?
Pero yo no quiero un amigo así, que tira y afloja, que me ignora o me adora.
Que me abraza o me odia.
No quiero seguir a mi instinto maternal que te quiere cuidar.
No puedo seguir recibiendo los golpes en silencio.
No pretendo seguir agachando la cabeza cada vez que algo no te ha de agradar.

viernes, 28 de junio de 2013

Las dos

Yo...
No puedo.
Te miro y no puedo.
Tu sonrisa me desarma
Y aquí yazco, con los brazos abiertos
El corazón empuñado
Toda mi alma desnuda
En una lágrima que brota
Se desliza suavemente
Muere en mis labios
No la podes ver 
Tenemos los ojos cerrados
Pero al presionarme contra tu pecho
Me sentís
Latiendo
Respirando
Este pequeño ser humano
Que se cobija en tu pecho
Que te busca la mano
Te siente temblar
Y al apoyar mi cabeza en tu cicatriz
Siento tu corazón haciendo tic tic
Solo podes atinar a besarme la frente
Estamos los dos
Tan vulnerables
Incapaces de soltarnos
Cruzamos las piernas,
Contengo el llanto
Porque sé que son las dos
Y te me vas
Mientras te vestís veo tu desazón
No puedo encontrar las palabras
Ni tu cinturón
Y estas noches que estoy sola
Me contengo en un gemido de congoja
Para que no se note que me faltas vos

jueves, 27 de junio de 2013

Yo vengo a ofrecer mi corazón

No es algo que la gente hace, no es algo que cualquiera haría.
Seré impotente para muchas cosas, pero este es mi mensaje.
Voy a dar lo mejor de mí, voy a ayudar a todos los que pueda
No está todo perdido.
Yo vengo a ofrecer mi corazón.
Aunque me cueste más a mi que a los demás, yo soy distinta.
De los cinco, soy la única que puede dar algo tan importante.
Pero esto es todo lo que tengo, y lo más grande que puedo dar.
No va a cambiar nada, pero al menos mi familia podrá tener un descanso.
Lo voy a dar todo
Capaz reciba algo a cambio
Algo que me alivie.

martes, 25 de junio de 2013

Oh

Y yo que me había re alegrado, por la oportunidad que me ofrecieron, tan única, tan genial.
Pero vino mi madre y con una crítica lo hundió todo.
Pensé que lo entendería...

lunes, 24 de junio de 2013

Patético

Y me desesperé: tengo que escribir esto, tengo que sacármelo del pecho.
Lo patético que sos, el asco que me das.
Si pudiera volver todo atrás, no te haría daño, pero tampoco me inclinaría hacía tí.
No, no de nuevo. Sos una pesadilla. La peor de todas.
No hay herida en el cuerpo, ni cicatriz en el corazón, que se compare al cancer que me transmitiste.
Pero nunca vas a cambiar. Sos patético.
Y voy a tener que lidiar con tu peso a lo largo de mi vida.
Pero no te preocupes, voy a hacer todo lo posible para que te mantengas alejado.

Nunca vas a decir nada
Ni vas a hacer nada
para cambiar tu falta de sentido
y tu insignificancia.
Pero no quiero que pienses que me importa
Nunca lo haría
Nunca podría de nuevo.
No quiero quedarme sentado esperando un milagro
que tal vez jamás jamás jamás se hará realidad...

domingo, 23 de junio de 2013

No llores Tuti

Yo tenía tantas ganas de estar ahí
Y cuando entraste a mi casa y te vi
y vi toda la magia que habías esparcido
Lloré.
Porque la vida sigue
Y me estoy quedando atrás.

Ghost

Perdón.
Estos meses no soy yo
No soy nadie
No soy nada
Soy un fantasma.
Y aunque tenga pesadillas de mi fracaso
Sigo quieta
Enferma
Hibernante.

viernes, 21 de junio de 2013

Me prometí no decirte "te extraño"

Tu bufanda está ahí, inerte, como prueba irrefutable de tu presencia, y todo lo que eso conllevó. Está impregnada en tu perfume, si me acerco a ella soy capaz de sentir el aroma que te distingue, que me producen el recuerdo involuntario, y una sonrisa dibujada súbitamente en mi rostro. A veces me siento apenada, pues pareciera sentir que ya no puedo enamorarme con esa fuerza descarriada que me motivó años atrás. Pero tampoco puedo despegarme de tu sabor, y te abrazo fuerte como si temiera que desaparecieras.
Tengo tanto miedo de volver a fallar, que ahora que estamos en este impasse de tranquilidad, momento en el que se han definido los sentimientos... Tengo miedo. Y es un miedo infundado, pero imposible de negar. La utopía de alguien tan bueno, que me respeta y tantas cosas más, me hace pensar que quizás sos un sueño, y me voy a despertar.
Y no me quiero despertar, nunca más.
"A mi él me hace sentir unas cosas re raras
Porque no se deja ganar, pero me enseña a mejorar.
Porque aunque estemos en la situación más sadomaso en la cama, el me acaricia la cara y me pregunta si estoy cómoda.
Porque si yo le cuento que me pasó algo feo el se re preocupa.
Y porque cuando me cuenta cosas o comparte sus conocimientos conocimientos conmigo o yo comparto mis conocimientos con el, se nota que le interesan.
Porque me pide consejos,
y bueno...
Nunca me habían respetado así"

Trance

Hay una interesante mística eufórica en ir a bailar. Es como un momento de celebrar la libertad, la que nunca se puede tener en este mundo tan lleno de cadenas. Siendo particularmente mala para el baile, yo descubro que con la música correcta, mi cuerpo también es capaz de entregarse a espasmos que generan felicidad. Generalmente, la frase verbal "ir a bailar", en mi mundo implica un espacio abierto, de naturaleza. Donde podemos bailar descalzos, donde cada vez que abrimos los ojos vemos el cielo azul sobre nosotros. Donde la brisa y el sol no entibian el alma.
Pero los humanos, como siempre, transformamos estos rituales en los mas burdos actos de brutalidad que jamás yo haya visto. La intensa humareda (de la máquina y de los cigarrillos), la violencia de la gente, el sobreprecio del agua mineral (no hablo del alcohol, hablo del agua que todos los seres humanos necesitamos  para vivir), las luces enceguecedoras, el patovica empujándote a la salida.
El exceso de drogas en el cuerpo de la gente, que les infla las pupilas y les induce una rabia monstruosa por el simple hecho de que la mañana llegó y la música cesó.
La pasé divino, bailé hasta que me dieron las piernas (no tenía ningún truco en mi manga que me diera la energía que ellos poseían) y la música me encantó. Me conformo con esas premisas cumplidas para que yo me divierta en ir a bailar: música que me agrada, gente agradable a mi alrededor, hidratantes.
Pero siendo cínica, me siento ajena al resto de la gente parada alrededor mío, yo estoy en mi propio trance. Acá en Buenos Aires, ir a bailar implica drogarse y alcoholizarse desenfrenadamente, restregarse unos a otros en una intensa búsqueda de sentimientos, de vida, y comerse a besos al amigo de turno, perdidos en el frenesí de los estupefacientes y las bebidas.
Eran las 7 de la mañana, y mis compañeros querían seguir bailando, pues la dosis que habían consumido les estaba sobrando en el cuerpo.
Ir a bailar es mucho más lindo que lo que están haciendo, chicos. Y todo tiene que ver a que atropellan el límite del exceso.

jueves, 20 de junio de 2013

Instinto Maternal

Quizás nunca elabore un juicio objetivo sobre mí misma, porque sea cual sea el encuentro furtivo que tengo con las distintas personas en este mundo, hay un sentimiento enorme, intenso, incontrolable, más poderoso que cualquier armar existente en el mundo. Ha sido motivo de libros y ha motivado la vida de las personas durante años, y aunque yo siempre supe que mi gran don era sentir más allá de lo que una persona puede sentir, me sorprendió llegar a la conclusión de que si hay algo que yo tengo a montones, es instinto maternal. Quizás nació del mismo vientre de mi madre, que también posee un instinto maternal incontenible. Quizás nació de mi relación con mi hermano menor. Quizás afloró con la muerte.
Probablemente siempre estuvo ahí. No hace falta que sea una criatura para que este sentimiento nazca. Cualquier persona (incluso las que más daño me han hecho) puede despertar mi instinto si está en necesidad. He contenido en mis pequeños brazos (que tratan de emular un poder superior) desde pequeños animalitos hasta los hombres más grandes y duros que he conocido.
Para una persona ambiciosa, es un don totalmente inútil. Soy incapaz de cuidar solo mi espalda. Es más, hasta las personas alrededor mío han admitido que me es más fácil proteger la integridad de otras personas que la mía propia, que cuando alguien está en peligro, me nace un coraje y un poder que por mí no despertaría. No sé, nunca voy a saber, si es bueno o malo preocuparse tanto por los demás.
Pero es quién soy. Y es quizás la clave para arreglar este mundo sea esa: velar siempre por la seguridad del otro, poner las necesidades de los demás por sobre los deseos egoístas.
Quizás yo si pudiera hacer cosas increíbles, preocupándome y amando a los demás.
Porque, como si los hubiera llevado en mi propio vientre, los siento respirar, siento sus corazones latiendo, y no puedo, no puedo voltear la cabeza como si nada sucediera.
Aunque me costara mi propia integridad, mi salud mental.
Una lección sin dolor no tiene sentido.
Eso es porque no se puede dar algo, sin sacrificar algo a cambio.
Sin embargo, una vez que hayas soportado el dolor y lo hayas superado, ganarás un corazón que es más fuerte que todo lo demás.
Así es...
Un corazón de acero...



(O quizás debería estar estudiando Griego en vez de filosofar acerca de lo genial que soy...)

lunes, 17 de junio de 2013

Within

La pregunta siempre estuvo. No es que no me la hiciera, es que siempre se intenta desviar el asunto. Guiarlo lejos, muy lejos, del núcleo. Pero todo vuelve, ineludiblemente. Estoy acá sentada, como dubitativa, respecto a la próxima acción a realizar. Y todo lo que orbita alrededor mío se ve desencajado, sencillamente mal. Yo ya no puedo cerrar los ojos y negar la gangrena negra que se me incrusta en las entrañas, las lágrimas que brotan y el estadio apático en el que hallo:
"¿Y si el problema soy yo?"
Efectivamente ahí está la solución. Aceptar que no puedo seguir delegando culpas, que no puedo seguir cerrando los ojos. Que por mucho que intente hasta el cansancio, no es para mí. Esto no es para mí.
Es una realidad, que yo nací y me nutrí en ese ambiente. Y quizás con mucho esfuerzo logre desarmar las justificaciones machistas del porque yo no puedo. Pero hay otra cosa: Yo no quiero dedicarle todo mi tiempo a esto. Si yo fuera como los demás, que solo consumen ese mundo, quizás tendría una chance. Pero no quiero. Porque no me hace feliz. Nunca me hizo feliz. Me salvó, si, nunca lo voy a negar. Me salvó de lo más oscuro de mí misma. Pero el despertar siempre es violento y horrible. Y yo tuve que enfrentar muchas tormentas horribles dentro de ese mundo. Por eso me fui. ¿Por qué insisto tan desenfrenadamente por volver?

Quisiera ser mejor de lo que soy. Y se me caen las lágrima de vergüenza.
Porque es lo único que se puede sentir. Vergüenza.
No estoy triste, ni enojada.
Siento Vergüenza.

Ante este incontenible sentimiento, solo hay una solución.
Despedirse.

La realidad es que hay una posibilidad (mínima, pero la hay) de que yo efectivamente pudiera triunfar allí, pero para ello, tendría que sacrificar otras cosas, la saludad, la cordura, el futuro. Y a fin de cuentas no siento placer. Por eso es mejor abandonar mis intentos absurdos.

Pero hay tantas cosas de mí que no entiendo.

domingo, 16 de junio de 2013

Te quiero

Siempre cruzás el portal como si después de una larga travesía, todo lo que querés es llegar hasta mis brazos.
Te quiero.
Y me abrazas con aire protector, haciéndome sentir un valor que no pensé que podía tener.
Te quiero.
Tus ojos recorriendo cada una de mis vestiduras, tu labios halagando una belleza que no pensé que podría ser mía.
Te quiero.
Tu sonrisa, transmisora de alegría, de paz, y nada más que una caricia en el pelo.
Te quiero.
Siempre marchándote a la hora precisa. Cual gallardo caballero, que se desvanece cuando el deseo es más intenso.
Volvé, porque te quiero.

lunes, 10 de junio de 2013

Trauma

Los golpes resonaron de forma violenta, y los gritos de auxilio me hicieron volver la cabeza. No fue un miedo instantáneo, fue mas bien un escalofrío que nació en mi espalda y lentamente fue bajando por todo mi cuerpo.
Los gritos aumentaron, los ruidos también. Todo a mi alrededor fue absorbido por esa horrenda sensación.
Alguien pedía ayuda.
Que sé yo. No sé la verdad, si el le estaba pegando tan violentamente como se oía, o si ella estaba exagerando.
Solo sé lo que oí, golpes muy violentos, griterío, él insultándola.
Y mi miedo se multiplicaba.
Pero otro sentimiento nació del miedo.
¿Y si fuera yo la que estuviera rogando ayuda?
¿Y si fuera mi madre?
¿Mi familia?
Abrí la puerta de mi casa, no me tembló la mano cuando lo hice. No lo dude un segundo. Por un momento hasta me convencí de que la persona que pedía ayuda era alguien que yo amaba mucho. En el portal me detuve, porque me dí cuenta que no tenía el físico para enfrentarme con un hombre así. Entonces hice sonar rápidamente el 911 y apenas corté la conversación crucé el portal decididamente.
Mi grito fue tal, que se oyó en todos los pisos, y fue lo que logró despertar el sentimiento de culpa de los vecinos, que habían permanecido acobachados en sus refugios durante todo el embrollo:
-EEEEEEEUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU - No hay onomatopeya para describir mi grito - ¡Ya llamé a la policía, deja de pegarle!
Los gritos cesaron y se escucho el ascensor con violencia. Apenas vi que se marcho corrí desesperadamente 3 pisos de escaleras y la vi:
Para mi no era acto, aunque no tuviera heridas visibles.
Tiene todo el cuerpo cubierto.
Está deshaciéndose en llanto.
Me rogó que le abriera la puerta, yo quería que la policía la viera para que hablara con ella pero... ¿Quién soy yo, para negarle la libertad a otro ser humano?
Mi llave giró, mientras el ascensor descendía... Era el otra vez. Ella huyó.
Yo también huí, para que no me viera.

Entonces salieron todos alarmados y escandalizados por la situación...
Si tanto les había molestado: ¿Por qué no actuaron antes?

Solo al sentarme en mi sillón pude dejar fluir las lágrimas.

Si Tiziano no hubiera estado ahí, probablemente Nestor se hubiera muerto.
Nadie más iba a llamar a la policía, ni en La Pampa.
Ni aunque arrastren a una mujer por los pasillos de tu departamento en Buenos Aires.


Nosotros no podríamos ser los próximos.
Ya lo fuimos.

domingo, 9 de junio de 2013

Ser amado.

Soy un ser que ama. Un humano que vino a este mundo a amar a las personas. Mis ambiciones se ven retrasadas por este hecho, pero eso no significa que las abandone. También soy una luchadora. Vengo de una familia de mentes geniales, no debo flaquear nunca. Aunque viva flaqueando...
Pero soy un ser que ama. Y amar, a mi parecer, es el sentimiento más hermoso de este mundo. Todos los grandes flujos de energía de esta Tierra fueron producidos por amor. Incluso las historias que parecen no tener nada que ver con el amor, lo tienen.
Mi corazón está desprendiéndose de un montón de recuerdos dolorosos. De un montón de desazón y dolor.  Heridas que estuvieron abiertas durante años, hoy se están cerrando. Y a pesar de todo el horror que estamos viviendo como familia... Puedo decir que me estoy curando.
Ni siquiera sé bien que capricho del destino nos encontró en ese aula, una mañana fría. No sé porque nos hablamos, pero sé muy bien, que desde ese momento en que nuestras sonrisas se cruzaron, algo más había pasado.
Y yo cierro los ojos, y pretendo que no es verdad. Y hago de todo un gran circo. Pero la verdad es que nunca había sentido tanta tranquilidad. Y esta afirmación es verdadera. Amé mucho, porque es mi naturaleza. Soy un ser que ama. Pero no siento que fui amada. Fui objeto de obsesiones, de deseos de venganza, de fetiches absurdos. Pero no puedo cerrar los ojos y decir: "fui amada". Porque jamás fui respetada.
Y el regalo más grande que pudiste darme vos, es el respeto.
Amor con respeto.
Aunque los dos pretendamos ignorar la situación.
Aunque no haya ningún título que nos conecte.
Nosotros estamos enlazados de una manera sublime. Mágica.
Porque yo jamás (y digo esto habiendo regalado mi amor a muchos) me había sentido tan feliz en los brazos de alguien, que siendo nada, lo es todo.
Tan comprendida
Tan cuidada
Tan deseada
Tan querida.
Y aunque esto se termine mañana, por esas jugadas caprichosas del mismo destino que nos unió, yo aún así voy a estar feliz, de haber logrado sentir la maravillosa experiencia de sentirse amado.

viernes, 7 de junio de 2013

Scatterheart

Si tan solo pudiera
Al menos por una noche,
Una noche entera
Llevarme todos los dolores
Que siente la gente que quiero
Si al menos, tuviera
La posibilidad de darles
Un segundo de tranquilidad.
Veo tus ojos cansados,
Siento tus brazos apretándome
Y yo sé, lo sé.
Que estás sufriendo.
Y despedirme de vos (me tengo que ir)
Es re difícil cuando estás así
Porque quisiera ser grande y fuerte
Y cubrirte totalmente
Con alivio.
No soy refugio de nadie.
Ni siquiera de mi misma.
Cuando me tocaste la mano lo supe.

Toxicity

Es la primera vez, de verdad la primera, que me voy de Santa Rosa llorando. Como si al abrazar a mis padres, me estuviera despidiendo de ellos para siempre. Los abracé fuerte, y cuando nuestras miradas se cruzaron, se me heló el alma: Había tristeza en los ojos de mi madre, tristeza y desazón.
¿Por qué nuestro país, mejor dicho, nuestra pequeña provincia, llegó a este punto? Ahora tengo que viajar con el corazón hecho un puño apretado.
Y además... Alguien volvió.
"So...We meet again. Last time I thought you've come to stay forever, so this time I'm not scared. You're gonna make my nights unbereables, you're gonna take me away the taste of my food. You want me to kneel to you. But I wont. Even if you've come here, leaving a bad taste in my mouth, and suffocating my tranquility, you won't defeat me this time. You're the most horrible illness I've ever had, 'cause in a couple of days you took me away everything. And now my stomach aches, and my head was nonstop killing my thoughts for 3 days. Probably I have lost all my rythm again. And perhaps I'll threw up all my hopes and fears. But even if you're my own demon, and I have created you. You won't defeat me. 'Cause I beat you once. In worse conditions than now.
So I can beat you twice.

And if everything else fails... I will always have Nexium."

martes, 4 de junio de 2013

Warm

Quizás es verdad, que mi mente busca el sufrimiento, que me aflora la locura de la infelicidad.
Pero me niego a creer en tal afirmación, yo he vencido miles de obstaculos y ahora puedo decir que estoy bien, que la peleo.
Pero quizás son tan sútiles y frágiles esas cosas a las que me abrazo, que se me va resquebrajando el piso a medida que camino. No sé porque se me da por querer tanto a esa gente, por darles el poder para lastimarme.
No es que me guste sufrir, es que me gusta darle a la gente el poder de hacerme sufrir. Porque los quiero, y cuando uno quiere a alguien, se vuelve débil. Y yo quiero a tanta gente, que soy siempre débil. Y por mucho tiempo creí que era divertido ser frágil, y confiar en la protección de esas personas a las que yo les confiaba mi alma: me vivía refugiandome en mi madre, en mi gran hermano, en mis amores. Y así fue como de a poco me fueron arrancando todo lo bueno que yo iba construyendo. Sacandome las ganas de vivir. Y lo peor es que eso nunca me desanimó en mi busqueda de nuevos amigos, de nuevos amores... Tantas veces me arrancaron el alma y la escupieron. Y yo sigo creyendo ciegamente en la gente.
And I'll always do.
But I need something more,
I need something... warm...

Hoy tengo miedo, después de tanto, de querer demasiado a alguien.

lunes, 3 de junio de 2013

Touch

Me desperté con muchísimo frío. Sabía que el día no sería bueno. Mientras una sensación de fiebre, calor que subía y bajaba se apoderaba de mí en la mañana, los mensajes volaban: palabras de adiós que parecían no ser recordadas.
Pero eso ya fue.
Lo peor fue cuando los mensajes eran de mi hermana, revelandome que mi familia corría peligro. Un arma de nueve milimetros, gastada, era empuñada por una mano experimentada. El cañón apuntada directo a mi hermano. Sus ojos grandes, horrorizados, retrocedieron. Inteligente el pequeño.
La pareja de mi madre en el piso. Víctima violenta de una mafia que contaminaba las mismisimas entrañas de mi tierra natal. No hubo tiempo ni siquiera para llorar, aunque las lágrimas brotaran. Metí unos trapos en una valija y emprendimos viaje. Tardamos lo mismo de siempre, pero se nos hizo eterno. Mi madre y yo teníamos el alma hecha un puño apretado. Ambas comíendonos el miedo, para que nos abrazara la bronca y la adrenalina.
Al llegar nos fundimos en un abrazo. Mi hermano, mi madre y su pareja, y yo. Los cuatro hechos una lágrima, el alivio de reencontrarnos después de toda la desesperación de estar separados. Ahí, recién ahí, nos sentimos fuertes, inmortales, capaces de cualquier cosa.
¿Sabes en que estaba pensando durante toda esta odisea?
"Que lindo sería poder abrazarte. Sentirme contenida en tus brazos"
Hoy estaba débil, hoy crucé la linea. Te conté lo sucedido, te pedí cariño. Quizás me excedí, pero tu respuesta fueron unos brazos abiertos, la sonrisa que podía vislumbrarse a través de la pantalla. Tenía muchas ganas de abrazarte, de llorar un rato sobre tu pecho.
Y en mi cerebro no paraba de sonar esta canción:

You've given me too much to feel
Sweet touch
You've almost convinced me I'm real
I need something more
I need something warm... 

Estoy sintiendo mucho. Mucho que no sé si quiero sentir. Pero cada vez que te veo, tu sonrisa cómplice... Tus manos buscando las mías, tu corazón en frenesí.
El problema es que por más hermoso que sea, no sé si es real.

Y después del día horrible que tuve, mi cuerpo pedía el alivio de tus brazos tibios.

domingo, 2 de junio de 2013

Words of farewell

Ayer, después de tanto tiempo, brujo seductor, te reencuentro. Viste la oportunidad, y no la soltaste. Pero yo ya había decidido, que solo habría palabras de despedida. No importa que haya sido yo la que te haya abrazado. No importa que me hayas buscado con tus labios. Yo volteé.
Y te fuiste con mis lágrimas sobre tu abrigo. Estaba muy borracha para recordar las exactas palabras. Pero vos sabías que yo simplemente estaba diciendo adiós. Que tanto me habías ayudado, que tanto mal me habías hecho. Al final, decirte lo mucho que te quiero, es decirte adiós.
Porque no es amarte mi deseo, no es tu piel mi necesidad. No es tu corazón lo que quiero. Yo quería cuidarte, porque me brota lo maternal. Pero haciendo retrospectiva, ahora, bien cuerda... Solo puedo concluir que desnudando mi alma ante ti, revelándote todos esos secretos que recelosamente guardaba de todos... Estaba simplemente...
Diciéndote adiós.
Que aunque me lo jures y se te quiebre la voz, no me querés como amiga.
Que aunque yo te haya dicho todo, no cambia nada en tu corazón, y nunca me vas a tratar como yo quisiera, porque me das una valiosa confianza y me la arrancas destruyéndome el alma. Entonces yo solo puedo alejarme.
No voy a estar más.

Hoy, al despertarme de esa pesadilla, donde vos sos como esa historia triste y enfermiza, el olor de un té de jazmín me dibujó una sonrisa. Ya nos habíamos despedido. Ya sucedió, y no tiene sentido arrepentirnos.
Por eso me dejé abrazar fuerte, bien fuerte, como ayer te abracé a vos, y a este muchacho con sabor a chocolate si quiero besarlo. Porque cuando el está cerca mío, el mundo es un lugar mejor. No tengo que pensar en todo lo que me duele, en todas las mochilas cargadas de piedra y sal en mis heridas.
El me abraza y yo ni siquiera necesito decirle que lo quiero, porque siento como su corazón late, porque dibujo su sonrisa cuando me acerco.
Porque el es tan bueno.
Y yo quiero darle todo.
Y dejar ir las cosas que me hacen mal.