domingo, 27 de septiembre de 2015

Parada
En la terraza
Con la bata y los labios
Manchados
De manzana arenosa
Que cuya cáscara
Se atasca en mis dientes
Marfiles gastados y tristes
Por carecer de obra social
El milagro del universo
No me sorprende
Veo la luna gris
Me vendieron alto verso
Para que me parara descalza
En la terraza
Con una manzana en la mano
Y el cuerpo todavía mojado
Bajo la bata blanca
La boca del estomago presionada
Contra la baranda descuidada
Forzando una posición elástica
Para ver la luna eclipsada
Que presuntamente sería roja
Y el pecado mortal que me acongojaría
Si me perdía este vacuo espectáculo
Allá va la luna y yo forzando
Más mi cuerpo
Contra la blanca baranda fría
En puntas de pie sobre los azulejos
Los puños apretados contra la baranda
La luna que se me ríe
Se me esconde
Detrás de mi edificio
Y fuerzo más mi equilibro
Se me cae la manzana siete pisos
Con mi mano todavía sujetándola
Con mi cuerpo todavía húmedo
Bajo la bata blanca
Que ahora es roja
Como la Luna.

lunes, 14 de septiembre de 2015

La tierra evanesce cuando llega el mar
La sal seca toda la vida
Nada puede quedar
Desierto de arena tibia
Huesos limpios de carne
Ahuecados por el sol
Asfixiados en el cristal
La piel se calcina y se marchita
Los labios se parten
Y la puñalada final
No se hace esperar.

domingo, 6 de septiembre de 2015

La fiebre me ahoga,
Pero corro para llegar a tiempo
Te encuentro desplomado
Cansado de tanto careteo
Mi mano acaricia tu cara
Consolándote, buscando consuelo
Y tus ojos desorbitados se abren
Tus brazos mareados me buscan
Y en tus labios pruebo el exceso
Que te bebiste toda la noche.
Podemos oír los pájaros
Cerrar la noche sobre nosotros
Provocando a la mañana
A presentarse por fin
Colándose a través de la persiana
Primero en tonalidades añil
Que va apagando las estrellas
Mientras nos besamos desesperados
Lagrimeando angustiada
Por tus confesiones ebrias
Que luego no recordarás
Aún así, no me importa
Aún así me entrego
Porque más tiempo pasa
Más claro lo veo
Es irrefrenable esta sensación
Sucio, desprolijo, maltrecho
Aún así yo te elegiría siempre
Como el sol que se entrega a la luna
Para hacerla brillar con increíble fulgor
Y le regala su cielo inmenso
Para que ella exhiba lo mejor
Permitiendo a la marea besar las rocas
Abrazarlo todo con salado esplendor
No importa si son pocas horas
No importa si luego deberá marchar
Cuando la luna ilumina el firmamento
El sol resplandece también
Así como resplandezco
Cuando te irradio mi luz.