martes, 25 de agosto de 2015

La gente no puede ver lo peor de mí
Un monstruo hecho de hormigas
Pequeñas y rojas, chiquitas y dolorsas
Ellos no puede ver porque estoy así
Siguen caminando por mi cuerpo
Pequeños aguijones sin cicatriz
Mis pulmones están llenos
De bilis amarga y gris
Perdón si me atraganto un poco
Es que la oscuridad que llevo
Me está masticando partes
Me constriñe al punto de anhelar la muerte
Para cortar con toda esta mala suerte
Que me castiga día a día
Hasta el confín de mi energía

lunes, 24 de agosto de 2015

Que me molestará más?
La falta de exclusividad
O el hecho de que no me amás?

Quizás es el hecho de que
 he intentado resistirme
Pero no logré
detener este sentimiento
Que crece como hiedra
Inyectando veneno
En toda mi piel

domingo, 23 de agosto de 2015

Un día como cualquiera entra alguien a tu vida, y vos no sabés que va a pasar: si van a ser amigos, si va a atravesarte y marcharte o si se va a quedar. Solo podes especular. Las especulaciones, desde siempre, son malas.
Aunque a veces no se especula. A veces simplemente se maneja una variedad de posibilidades, sin ninguna inclinación por alguna en especial. Así me pasó un día que un chico cruzó el portal. Sabía de él muchas cosas y a la vez no lo conocía: no podía ni sospechar el impacto que tendría en mi vida.
Ahora que ya lo sé, especulo, especulo todo el tiempo, a veces con miedo, a veces inflada por el amor. No puedo describirlo, esta demasiado impreso en mí.
Pero él viene y se va, es esporádico, fugaz. Mientras mis sentimientos son fuertes barras de acero que sujetan toda la estructura de mi ser, él es en mi vida un cosquilleo tenue que acostumbra a largas ausencias.
Por momentos solo puedo adivinar sus malabares y comprenderlos, hay personas que no le temen a diferentes cosas que yo, pienso, y el no es la excepción.
Crecemos muchísimo juntos, pero el dolor crece a la par con él.
Podría regalarle el mundo si me lo pidiera, pero el solo quiere comer
Solo quiere un abrazo y un beso, solo quiere verme bien.
Pero yo no puedo parar de sentir en como no va a poder ser
Mi amor tan grande que se asfixia por saber
Que solo soy un accesorio, dispensable, que no se necesita siempre.

sábado, 22 de agosto de 2015

Dolor fantasma

Me despierto hoy más consciente de tu ausencia
Buscando respuestas que no existen
Mientras todos anuncian sus sentencias
Solo es otra forma de aceptar que no estás.
Es un movimiento inconsciente
Que ahora es solo un tic inútil
Eterno recordatorio de lo que perdí
Mientras el shock se diluye
Más fuerte es la realidad
Y el dolor fantasma alrededor de mí
Abrazado con mi espalda golpeada
Impacto físico y visible
Que es apenas una caricia fría
En comparación a tu falta
Que me arranca de todo lo que soy
Hundiéndome en la desidia
Una pesadilla que salta
De mis sueños al mundo real.

martes, 18 de agosto de 2015

"¿Por qué tanto énfasis en tu cumpleaños? Es un día como cualquiera."

Cuando tenía 5/6 años, yo jugaba en la quinta de mi padrino Miguel, uno de los hombres más buenos y maravillosos que he tenido el placer de conocer, cuando, en la corrida, tropecé sobre un pozo de agua. No sé que acción divina ni que reflejos sobrenaturales llevaron a mi tío a justo estar mirándome, pero en un rápido movimiento logro manotearme la ropa y depositarme en la tierra firme. El pozo estaba abierto y mi caída en él hubiera implicado una tragedia familiar (no es por megalomanía, pero yo creo que la muerte de un niño es una tragedia familiar, y en ese momento era eso, una niña). Ese día no recapacité sobre lo cerca que había estado de terminar mi vida, habiéndola apenas empezado, pero jamás de los jamases olvidé ese día. En la quinta de mi padrino tengo unos recuerdos super felices, uno de los pocos lugares donde pude disfrutar mi infancia. Pero jamás me olvide de ese pozo, de la fuerza del brazo de mi tío rescatándome de un abismo, de su cara de consternación y miedo, de mis lágrimas de confusión absoluta. Con los años reflexioné mucho sobre eso, y mis diferentes encuentros con la muerte me remitían a ese momento de mi vida donde un capricho del azar había decidido que yo iba a seguir viviendo. Llegué a ver a la muerte a los ojos, y empezar a conocerla no como ese ser maligno que nos arrebata la vida de quiénes amamos, sino como un paciente acompañante, siempre a nuestro lado, que espera silenciosa el momento justo donde nuestro hilo llegaba a su fin. Llegué a respetarla y a entenderla, a recibirla con alegría, a insultarla por tanta injusticia, y a rogarle que llegara antes. Pero ella no se guía por los caprichos humanos, y quiero creer que castiga con mano dura a aquellos que pasan por encima de ella y deciden sobre las vidas de los demás.
Pero aún así, para mí estar viva es una victoria que se tiene que alcanzar todos los días. Y un cumpleaños también es, de cierta forma, una manera de alcanzar la victoria continua que implica vivir. Pasé tantos años contando los días, las horas para irme de un lugar, para cambiar de vida. Pasé tanto tiempo maldiciendo mi existencia y deseando haberme caído en aquel pozo oscuro y horrible que se veía mucho mejor que el pozo oscuro y melancólico de mi niñez, que estar acá hoy, viva, con un sueño que a pesar de los embates del destino ha sabido mantenerse a flote en el océano tempestuoso que es mi cabeza, que no encuentro otra manera de transcurrir mi cumpleaños que no sea celebrando, todo el mes si hace falta, con tres tortas, con infinidad de chocolates, para homenajear a toda la gente que representa el brazo de mi tío que me salva de mi propia oscuridad, para homenajearme a mi por haber llegado hasta acá, por no haber sucumbido cuando ya no me quedaban fuerzas, por haberme resistido a una ciudad y a una vida que me hacía mal y por haber intentado ser algo diferente, ¡Y POR HABERLO LOGRADO! Aunque sea fragmentariamente.
Y si, estoy exagerando, la vida no es tan así, la muerte no es tan así, entiendo las diferentes perspectivas y nadie tiene porque verse obligado a compartir mis ideas o sentirse mal o raro (???) por no verle la importancia que yo le veo. Pero realmente, señoras y señores, no hay mejor manera de transcurrir agosto, el mes en que nací hace 22 años, que celebrándolo.
Porque por momentos creí que no iba a ningún lado, pero ahora se que voy siempre hacía la luz.


*Mañana 19 de Agosto*

lunes, 17 de agosto de 2015

Todas mis muertes

Ojalá me apuñalaras mientras duermo
Para no tener que mirarte a los ojos
Cuando nos separamos del abrazo
Cuando tu rostro se esconde detrás
De las fuertes puertas del ascensor
Mientras pretendo no perder el control
Mientras en el fondo de mi gastritis
Me encantaría estar muerta.

Ojalá no mandaras más mensajes
Para olvidarte con premura
Encamarse al nuevo gilún de turno
Que me deja fingir sin censura
Y me ayuda a dormir sin la necesidad imperiosa
De una flor milagrosa
Que me vuelva el sueño negro
Sin imágenes, pensando con excitación
Que así es estar muerto.

Ojalá no me hablarás más de ella
Porque la sonrisa de comprensión no me dura
Quiero ser tu amiga, de verdad lo intento
Pero nuestros labios se besaron una vez
Y aunque no me acuerdo ya de nada de eso
Pienso que seríamos muy felices juntos
Lamiéndonos heridas que todavía sangran
Y así yo no pensaría tanto tiempo
En autores que pasan a la posteridad
Siempre después de muertos.

Ojalá no hubieras vuelto a Buenos Aires
A visitar a nuestros amigos
Que ya no me contestan los mensajes
Dejaras de forzar que estemos solos
Y recordarme aquel glorioso momento de extásis
Que por lo menos jamás olvidaré
Mientras ahora me condenas a sufrir
Cara a cara junto a vos
Mientras me esquivas la mirada
Deseando que en ese boliche humillante
Me hubiese llevado la muerte.

Acostada en el silencio del lunes feriado
A dos días de mi cumpleaños
Leyendo un libro contemporáneo
Me encontré la más maravillosa descripción
De ese amor tembloroso y esporádico
Que tan rápidamente
Venció a todos los otros
Haciéndome sentir, aunque sea por un día
Ganas de estar viva.

Quizás por eso ahora elijo mis cicatrices.

Como en éxtasis

Siento como si una verdad ante mí se hubiese revelado
Y me hubiese dejado llena de conocimiento
Pero hueca, como si me hubiesen vaciado
Sin poder ubicar el sur que me guía
Rogando todo el tiempo por claridad
Que se cuela en el cuarto con mañana tibia
Con la fuerza intempestuosa de la realidad.
El camino blanco de tu sonrisa
Iluminó la habitación empañada
En plena ofuscación multicolor
Resumen suficiente de tu satisfacción
Mientras temblabas, lo noté
Tus ojos cerrados, los músculos agitados
Yo aún con los puños cerrados
Aflojando la tensión con un beso
Pude percatarme en ese instante glorioso
Recostada a tu lado en un abrazo automático
Que no habría palabras en mi mundo
Para poder explicarte
Como todo tu ser en mí ancló
Como aunque me abandones hoy
Allí estará, en el fondo de mi océano
Un recuerdo, como en éxtasis
De la fantasía que agonizará
eternamente
en mi corazón.

sábado, 15 de agosto de 2015

Sin exterior

Un silencio que adoro
Es el tuyo 
Cuando una sonrisa arulladora
Surca tu rostro cansado
Envueltos en esta noche llovida
Ajenos a cualquier exterior
Transcurriendo los días con besos
Que tienen de chocolate el sabor
Nuestro pequeño refugio
Magnífica huida de la realidad
¿Para que querría drogas
Si vos sos más efectivo?
Funciona mucho mejor
Que cualquier flor de color
Un fin de semana afectivo
Enredada con vos.
Sé que cuando el sol anuncie
Que el día llegó aquí
Te vestirás así,
Despacito
Como quién no quiere la cosa
Finalmente te irás de mí
Con toda la incertidumbre
¿Cuando volverás?




martes, 11 de agosto de 2015

No eran para mí.

Te veo en cada ventana, cuando me miro a los ojos y no me encuentro. Perdida, desvariando como siempre. Sonriendo y saltando, cantándole a Buenos Aires y perdiendo el tiempo; llorando desconsolada, dos segundos después, porque bajó el subidón de adrenalina que implica vivir la vida como la vivo yo.
Me acuerdo perfectamente de las canciones que le dedicabas al viento, y me gustaba imaginar que me las dedicabas a mí. Me deleitaba horas enteras pensando que quizás debajo de ese manto de indiferencia y esa mirada perdida en la infinidad, vos me querías de verdad, vos me pensabas con alegrías, y querías a mi lado estar.
Yo lo imaginaba todo juntos, perdoname, así me sale ser yo, fantaseo recurrentemente, porque la vida me es insuficiente. Cuando los días son más grises y el viento parece haberse muerto, prefería inundar los días con tu sonrisa, aunque solo pudiera reproducirla en mi mente. Y aunque cada parte de mi que te daba me la arrancaba del alma y me acortaba el oxígeno, aún si hubiera podido saberlo, no habría hecho las cosas de un modo distinto. Qué se yo cual es la forma correcta de amar, o si es un defecto por baja autoestima. Me encanta regalar. Aunque tenga que sacar préstamos y pagarlos en cuotas de sangre, aunque las cicatrices sean grandes y no las pueda ocultar.
Yo te miraba sonreír, te escuchaba hablar, y se me iba la tristeza en un suspiro. No podía dejar de pensar como un ser tan maravilloso se había posado en mi ventana y me ofrecía la mano para que huyera con el. Pero yo siempre supe que te ibas a marchar, porque es tu naturaleza, la que te hace tan irresistible. Desde el principio sabía que no me iba a querer controlar.
Pero hoy no estás, y hace tanto que te fuiste, esa noche calurosa donde me esquivaste la mirada, ese exceso triste que me dejó a tus pies, esa sonrisa irónica cuando declaré el amor que tantos años había alimentado dentro de mi ser.
Y sigo pensando, con la insistencia de un capricho, que me habría encantado ser yo la destinataria de tus declaraciones secretas y tus canciones de amor.
Pero no eran para mí, ni las canciones, ni tu corazón al que jamás pude entrar. A pesar de la paciencia y la persistencia.