Un día como cualquiera entra alguien a tu vida, y vos no sabés que va a pasar: si van a ser amigos, si va a atravesarte y marcharte o si se va a quedar. Solo podes especular. Las especulaciones, desde siempre, son malas.
Aunque a veces no se especula. A veces simplemente se maneja una variedad de posibilidades, sin ninguna inclinación por alguna en especial. Así me pasó un día que un chico cruzó el portal. Sabía de él muchas cosas y a la vez no lo conocía: no podía ni sospechar el impacto que tendría en mi vida.
Ahora que ya lo sé, especulo, especulo todo el tiempo, a veces con miedo, a veces inflada por el amor. No puedo describirlo, esta demasiado impreso en mí.
Pero él viene y se va, es esporádico, fugaz. Mientras mis sentimientos son fuertes barras de acero que sujetan toda la estructura de mi ser, él es en mi vida un cosquilleo tenue que acostumbra a largas ausencias.
Por momentos solo puedo adivinar sus malabares y comprenderlos, hay personas que no le temen a diferentes cosas que yo, pienso, y el no es la excepción.
Crecemos muchísimo juntos, pero el dolor crece a la par con él.
Podría regalarle el mundo si me lo pidiera, pero el solo quiere comer
Solo quiere un abrazo y un beso, solo quiere verme bien.
Pero yo no puedo parar de sentir en como no va a poder ser
Mi amor tan grande que se asfixia por saber
Que solo soy un accesorio, dispensable, que no se necesita siempre.
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