Se está recuperando lentamente
De aquella laceración
Hecha por el sureño
Con cara de niño
Y ojos risueños
Me acuerdo cuando le tomé la mano
Como si fuera la más inocente
Y le acariciaba el cabello
Con ternura maternal
El me hundió su estaca
Una y mil veces en el alma
Y yo le perdonaba los silencios
Le comprendía las negligencias
Lo amaba sin prudencia.
Y ahora que al fin
Deje de tener esos sueños
Donde él me ofrecía fugarme de mi boda
Y yo le decía que si ciegamente
Ahora, justo cuando ya no duelen los recuerdos
Apareces vos,
Que haces tanta alusión a él
Con el ego tan inflado
La sonrisa infantil
Y los besos amargos de tanto alcohol
Y los besos amargos de tanto alcohol
Ahhh y como quiero dejarte ir
Porque hace dos meses que me escribis
Pero te resistis a venir
Igual que aquel.
Tengo tantas ganas de ahuyentarte
Pero ya sentaste las bases en mi mente
Construiste una casita en mi pecho
Levantaste columnas
Hormigon resistente que me envuelve
Planos delicadamente dibujados
Planos delicadamente dibujados
Y vos admirando tu obra.
Arquitecto de mi corazón.
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