No sé si estás enojado conmigo, pero es claro que intentás evitarme. Y me gustaría confrontarte porque a mi el silencio no me gusta. Si te enojaste por lo que te dije, está bien, te entiendo, dije algo hiriente porque estaba borracha y porque quería callarte. Sabía el peso que tenían esas palabras por eso las dije, y a mi también me dolieron. Pero quiero que sepas que también me ofendiste a mi: Siempre fui bastante transparente transmitiendo mis deseos y vos (al igual que yo) habías notado que esa noche se podía dar y a pesar de saber que era algo que yo pensaba hace mucho y que cualquier oportunidad que se me diese la iba a tomar, hiciste todo lo posible para intentar detenerme. Si hubieras venido a mi diciendome: no lo hagas hoy, no lo hagas ahora porque no quiero - quizás me hubiera moderado. Pero me dijiste que no podía. Eso fue un golpe muy bajo a mi autoestima ¿Por qué yo no puedo? ¿Acaso soy poca cosa? Y el demostrar que eso no era así me llenó aún más de confianza para lanzarme sobre algo que deseaba HACE MUCHO. Tenía que hacerlo, porque algo que me pedía el cuerpo. Y vos intentando detenerme solo fortaleció más la decisión: yo no soy de nadie, nadie me puede decir lo que tengo que hacer y muchísimo menos lo que no soy capaz de hacer. Podrías haberme manifestado algún deseo especifico que vos tenías (te daba bronca, verguenza, no querías que lo hiciera por una cuestión inherente e inexplicable tuya). Esos sentimientos los podía entender. Pero en ese momento y con ese alcohol encima lo que dijiste me hirió. Pero también sé que yo te herí a vos y lamento eso. Pero no me arrepiento de lo que hice. Porque fue algo que medité durante no sé ¿años? y la decisión ya estaba tomada desde mucho antes y eso vos LO SABIAS. así que nada. No puedo dormir mientras mi cerebro esté maquinando sobre eso y no hay mucho más que pueda decirte. Decime lo que pensas o lo que querés hacer, si necesitas tiempo o algo. Yo en este momento te necesito más cerca de nunca porque aunque no lo parezca (si, si lo parece) estoy muy mal, y no quiero agarrarme de la situación de mierda que está viviendo mi familia para tocarte la fibra sensible, pero la verdad es que estoy triste: si estás enojado lo entiendo, pero entendé que mis decisiones son mías, que yo entendía perfectamente lo que estaba haciendo y no obligué a nadie a nada.
Ya me cansé de no hacer cosas que realmente siento y lidiar siempre con frustraciones mías. No se puede tener a todos contentos pero al menos quiero saber que el día que me muera voy a poder mirar atrás y no arrepentirme de no haber hecho algo.
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