Siempre que voy por la vida, me cruzo con gente que se queja de este nuevo mundo tecnológico "alienante" y se alegra de haber sido joven en épocas donde no había ni siquiera televisión. Es respetable su opinión, pero ansío debatir con fuerza la generalización. No lo niego, la tecnología nos avasalló y antes había más "contacto humano". Pero no puedo callar la siguiente afirmación:
Mi infancia fue una mierda:
En el colegio me maltrataban por ser diferentes
Mi familia tenía muchos problemas
Y como eramos un numerito, se perdía el ser individual
Pasaba tardes llorando
Escondiendome de la sociedad
Yo era la rara del pueblo
Por tener ciertos gustos fuera de lo normal
Lo raro era que en otros lados, mis gustos eran lo "normal"
Entonces yo crecí créyendome especial, después anormal
Y solo con el tiempo me di cuenta que era muy parecida a otros
Las profesoras me discriminaban por hablar de mis sueños
A nadie parecía agradarle lo que yo podía pensar
Me había vuelto ruidosa porque en el silencio
Las voces de los demás me tormentaban
Desafíaba cualquiera autoridad en el aula
Sostenía que no había maestro capacitado para dominarme
Y al psicologo al que me obligaban a ir
Le contaba historias sobre mis pokemons
Y lo feliz que yo era jugando fuera de la estructura que me imponían
Yo nací así, no tengo la culpa de que me guste esto
Pero estaba sola y triste, rodeada de juicios negativos sobre mí
Deje de quererme, mentí. Lloraba a escondidas
Fingía fiebres y me ocultaba en los recreos.
Tenía 10 años, no conocía nada de la vida
Pero ya me habían enseñado a odiar vivir.
Tengo un montón de recuerdos jugando en la calle
Como según estos señores ya nadie hace
Hundiéndoles la cara en el barro
a los chicos que le pegaban a mi hermano
Y también tenía mis propios juguetes
Unas barbies que las otras nenas detestaban
Porque tenían espadas y ropa de guerra
(yo misma les cosía los trajes para la batalla)
Y cuando quise socializar con los vecinos
Uno destrozó a mi hermana
Otro apuñaló a mi gato
Y a Kero (mi gato) lo lloré mil mares
A mi hermana la sigo llorando
Cuando una ciudad entera me dio la espalda
Y todos se negaron a ser mis amigos
Esta nena de 12 años flasheaba suicidio
Charlaba sola para charlar con alguien
Hasta que me llevaron a un cyber
Y en la pantalla encontré alivio
Me escapaba a la siesta con mi bicicleta
Y pagaba con dos pesos una hora en el L2
Tenía una elfa pero como no me gustó
Terminé teniendo una ángel que solo tenía un ala
Porque ella estaba rota, como yo.
Y le puse un nombre, que siempre me gustó
Dafne la ninfa, que de Apolo huyó
Cuando este quiso hacerla suya
Ella rogó y, transformada en árbol
Todos los males evitó.
Así era mi Dafne, todo lo sobrellevaba
Juntas fuimos heroínas, la mejor de su clase.
Fui parte de un clan, tenía un símbolo
Y fue Dafne la que izó la bandera
En el mastíl de aquel castillo
Coronando al clan Nexus, el mejor de todo el juego
Y conocí a otras personas, que me trataron diferente
No estaba exento de maldad ese lugar
Pero con esa gente yo de verdad podía jugar
No me escupían en la comida
No me robaban las lapiceras
Tenían verdadero interés por conocerme a mi
Y a muchos les gustaba soñar
¡Existía gente como yo!
Y yo siempre digo, en voz alta y orgullosa
"Los juegos en red salvaron mi vida"
Me permitieron abstraerme de mi realidad compleja
Me abrieron la puerta a sentirme mejor
Me dieron amigos que valen oro
Me inspiraron a exigirme más
Me ayudaron a huir de aquél horrible lugar
Ya no importaba si se burlaban de mí en la secundaria
O si mis compañeros venían a mi casa porque tenía pileta
Una vez que se iban todos los caretas
Yo me sentaba a jugar con Dafne
Y con el tiempo mis amigos virtuales
Se volvieron personas de carne y hueso
Que todavía hoy, cuando tengo miedo
Vienen hasta mi casa a abrazarme
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