No te enseñaron a apagar
Todo el ruido dentro de ti
Un incontrolable vendabal
De ideas retorcidas y dañinas
Creciendo cada día más
Al cerrar los ojos
Invocas las pesadillas
Un sueño lúcido de horror
Imposible controlar
Esta cabeza de enredadera
Que crece contaminando
Cada uno de tus órganos
Encastrándose en las entrañas
Encaramandose con los huesos
Sin ácido que las detenga
Apagando tus luces
Alejando tu esperanza
Hasta el punto de las nauseas
Pero no hay bilis que vomites
Ni lágrimas que derrames
Que detenga a esta semilla violenta
Con la cual fuiste engendrada
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