No tiene porque ser amor,
este deseo intenso
de destrozarnos con pasión
mientras cae la lluvia.
Que converjan
nuestros cuerpos
¡Que los truenos
iluminen la habitación!
Después veremos
capaz hay tiempo
pero no creo.
No es importante
si decido mostrarte
mi corazón.
Tampoco hace falta,
no lo necesito
pero si queres
yo puedo recibir con los brazos abiertos
tu corazón.
Sin ataduras.
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