Todo salió bien, según lo esperado, las cosas deberían equilibrarse. Pero la frustración es como un fantasma, que me acosa día y noche. ¿Cuantas cosas más voy a seguir arrastrando?
Me mortifico porque alguna vez me causo ternura, y creí ser amada de verdad. Pero solo tenía la vista nublada, mi corazón interpretaba lo que quería interpretar y el amor florecía y corrompía mis sentidos. En el fondo siempre lo supe, fue como engañarse con placer.
Y te creí tantas cosas, y me convertí en un objeto, una vez más. Una cosa por la cual se paga.
Debiste pensar que era una idiota, que me vendía por un precio muy barato. Pero era sincero lo que salía de mi corazón. No esperaba nada a cambio, solo que no me mintieras.
Pero nunca me extrañaste, ni te importo estar jugando mi corazón.
Y ahora me duele tanto, que no quiero volver a entregarme a ese sabor, a esa droga que llena el mundo de color.
Solo quiero ser yo, y arrancarme del alma este dolor.
El dolor que vos podrías haber evitado, si me hubieras dicho la verdad.
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