Mañana es un gran día, y no puedo decir que estoy preparada, no puedo decir que aproveche el tiempo. Pero aquí. Me esforcé bastante, eso sí. Pero el resultado puede ser inesperado.
Me presentaré con mi inocencia y mi mejor voluntad, y una vez enfrente este gran miedo, todo pasará.
Grandes e inmensas frustraciones nublan mi juicio, y la mayoría me las causé yo. Cualquier tipo de daño que pude haber hecho, repercutió en mí. Pagué y pagaré siempre por mis errores, aceptando las consecuencias con la frente en alto y los ojos hinchados en lágrimas. Porque el orgullo no puede ocultar la tristeza.
Pero acá estoy, frente a este nudo en mi destino; y ruego poder jugar bien mis cartas, y avanzar.
No retroceder más.
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