Así es la decepción, así soy yo. No estoy preparada para el fracaso, siempre gané, siempre triunfé. Siempre lleve la corona de la victoria, me dormí en laureles. Quizás mi madre solo quería protegerme, pero así me criaron...
Para ser siempre la mejor.
Y hoy, con varios tropiezos vividos, me siguen doliendo las rodillas. Este fracaso me costará mucho más que sesenta pesos. Me costará el corazón y la dignidad.
Quiero que salgas a buscarme, que me aprietes contra tus brazos. Quiero que me beses sin preguntarme.
Hubiera matado porque me pidieras que fuera igual, aunque tu mundo se cayera.
Intento ponerme en tu lugar, tratar de entender tu situación. Pero yo amo a la gente de una manera especial, y siempre tengo lugar para ellos, siempre abro las puertas, siempre entrego todo.
Siempre me entregué enteramente a mis amigos y personas amadas, y a vos que te quiero tanto, te di todo, todo lo que me pediste y todo lo que pude. Pero veo que nuestros caminos se han chocado y han colapsado horriblemente, el daño ocasionado ya no se puede curar. Me quiero separar, alejarme de vos, y sé que no me vas a buscar, aunque quiero que me busques. Quiero que me encuentres.
Te quiero.
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