Siempre dejo todo a hacer para mañana, y mañana es un infinito, un eterno. ¿Qué estoy esperando ahora? Un calor humano que dudo mucho vaya a recibir.
Quizás lo que yo quiero es su amor, para después desecharlo como un juguete, pero ¿Por qué mi cuerpo me pide esto? Me pide que te acerques, que me huelas, que me sientas, que me roces. Mi cuerpo me pide que esperemos hasta que llegues.
Yo no quiero esperar, pero mi cuerpo se paraliza, expectante.
Y mañana será otro día.
Y lo haremos mañana.
Mañana será.
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