Nunca me voy a olvidar
Aquella noche calurosa
La oscuridad de aquel lugar
Mi vista fija en mis zapatos
El apagón repentino
La mano de Micaela
Aquel momento en que me caí.
En ese momento podría haber muerto
Hubiera sido un alivio para mí
Pero la mano de Micaela estaba ahí
Para sostenerme cuando me quebrantaba
Aceptando, al fin
Que vos y yo no seríamos nada
¡Que cruel desenlace
Me tocó vivir!
Cuando quebré en el suelo
Esperando dejar de existir
Mientras me esquivabas la mirada
Por suerte,
En lo más profundo de mi humillación
Pude encontrar la mano de Micaela
Que aunque no me conocía
No sabía quien yo era
Rompió su natural cara de mala
Para rescatarme de mi propia tristeza
Jamás olvidaré sus ojos
Irradiando bondad
Mientras me arengaba a ser fuerte
A levantarme
Sobreponer la vergüenza
Seguir.
Después de esa noche
Me quedé sin ese amor
Por el que todo había sacrificado
Sin aquellos amigos
Por los que tanto había dado
Sabiendo que fue todo causado
por una exagerada falta de cuidado
Pero a pesar de que la cicatriz sea grande y perdure
Recordaré siempre con ternura
Aquella mano tendida
Regalándome
Otra oportunidad
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